Matan dos
de los supuestos secuestradores
de Eduardo Baldera
Por Jhony Alberto Salazar
SANTO DOMINGO.- El jefe de la Policía Nacional anunció la noche de éste sábado que tropas de esa institución y los supuestos secuestradores se enfrentan a tiros en la comunidad de El Copey, en Villa Vásquez, dónde fue localizado el joven Eduardo Baldera Gómez, devuelto a sus familiares en hora de la tarde.
SANTO DOMINGO.- El jefe de la Policía Nacional anunció la noche de éste sábado que tropas de esa institución y los supuestos secuestradores se enfrentan a tiros en la comunidad de El Copey, en Villa Vásquez, dónde fue localizado el joven Eduardo Baldera Gómez, devuelto a sus familiares en hora de la tarde.
Dos supuestos secuestradores murieron en los alegados enfrentamientos en Villa Vásquez.
No fueron identificados.
El mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín, dijo que en los “enfrentamientos” resultó herido un sargento de esa institución que fue enviado a un centro médico de Santiago.
Dijo que estaban enviando refuerzos a la zona de El Copey para dar con los alegados secuestradores, que asegura, están cercados en el área.
Guzmán Fermín anunció que se dirigía la misma noche junto a un grupo de oficiales superiores y equipos élites de esa institución para reforzar a las tropas que alegadamente tienen cercados a los supuestos plagiadores.El jefe de la Policía fue entrevistado en NoticiasSIN que conduce Alicia Ortega.
Guzmán Fermín anunció que se dirigía la misma noche junto a un grupo de oficiales superiores y equipos élites de esa institución para reforzar a las tropas que alegadamente tienen cercados a los supuestos plagiadores.El jefe de la Policía fue entrevistado en NoticiasSIN que conduce Alicia Ortega.
Aseguró que en las primeras horas de la mañana del sábado, “una avanzada” de policías enviada a la zona, apresó a un hombre que se identificó como William Batista, de 57 años de edad.
Guzmán Fermín dijo que llegaron a el área por las confesiones de un hombre detenido en San Francisco de Macorís y que alegadamente llamó a la familia Baldera Gómez para decir que sabía dónde lo tenían escondido.
Siempre de acuerdo al jefe de la Policía, Carlos Marte María, llamó de un celular que compró su novia para hacer una única llamada.
La joven y su padre también están detenidos.
No fueron identificados para ser investigados.Indicó que hay informaciones discordantes entre la novia que compró el celular y el padre de esta.
Reveló que Marte María, quien se identificó como William, solicitó un millón y medio para entregárselo, prometiendo llamar mas tarde.
Secuestrado
revela se escapó milagrosamente

En buenas condiciones físicas apareció ayer en la mañana en Censié, Estero Balsa, de Guayubín, el joven Eduardo Antonio Baldera Gómez, quien dijo logró escapar de sus secuestradores, luego de 22 días de raptado.
Afirmó que los secuestradores le daban pan, galletita, queso y salami, así como leche y agua, y que nunca fue maltratado.
La doctora Claribel Grullón Gómez, médica legista de Villa Vásquez, y la procuradora fiscal de Montecristi, Jacqueline Zapata, afirmaron que el joven Baldera estaba en perfectas condiciones físicas.
Los secuestradores pedían cinco millones de dólares para liberar al estudiante de 20 años, pero su padre Francisco Eduardo Baldera, dijo que estaba en condiciones de dar dos millones de pesos porque no contaba con más dinero.
A eso de las 12:00 del día de ayer, Baldera Gómez fue llevado a la sede de las trigésimo quinta compañía de la Policía, y a las 2:00 de la tarde llegó el jefe de la Policía, mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín, y otros oficiales en tres helicópteros a Villa Vásquez donde descendieron en el play de béisbol Antulio Martínez.
La comandancia de la Policía en Villa Vásquez debió ser reforzada por agentes de dotaciones de otros pueblos, por la muchedumbre que se congregó para tratar de ver al secuestrado y enterarse
El jefe de la Policía y demás oficiales volaron a eso de las 3:15 de la tarde con el secuestrado con destino a Nagua, donde lo entregaron a sus padres, Francisco Eduardo Baldera y la señora Hilda Gómez.
Una muchedumbre esperó en el play de la playa de Nagua los helicópteros donde trasladaron a Baldera Gómez, quien era vigilado por un contingente policial y por miembros de la Unidad Anti Secuestro.
En rueda de prensa en Nagua, el jefe de la Policía exhortó a Cecilio Díaz (Manuel), a quien señala como el cabecilla del grupo que dirigió el secuestro de Baldera Gómez, entregarse junto a los demás que integran su banda.
La población de Nagua se tiró a las calles y se aglomeraron frente a la vivienda de los Baldera Gómez, situada en el sector Luis Yangüela, donde se escuchaba música de todo género.
Muchos ingresaron al hogar a abrazar a Eduardito, y a darle ánimo a sus padres Hilda y Francisco Eduardo, cuya salud se ha bía deteriorado en los días del secuestro de su hijo.
Durante los días del plagio de su vástago, los esposos Baldera Gómez no cesaban en pedir a los secuestradores que lo liberaran sano y salvo.
El viernes, la señora Gómez pidió a los secuestradores llamarlos y hablar con ella de dinero para que dejaran libre a su hijo Eduardo Antonio.
Narra viacrucis
Baldera Gómez, entrevistado en la 35 compañía de la Policía, donde fue llevado, dijo que sus raptores lo tenían oculto en una choza de yagua en la montaña de Sancié, paraje localizado próximo a la playa de Estero Balsa y Santa Cruz, de Guayubín.
Estas comunidades están distantes a unos cinco kilómetros del Océano Atlántico y a 20 de la carretera Duarte que conduce a Montecristi.
Al ser trasladado a la Policía de Villa Vásquez, Baldera Gómez llevaba puesta una camisa crema mangas largas, pantalón jean azul y tenis.
El 18 de septiembre cuando fue raptado vestía camiseta blanca y pantalón deportivo negro, y una sandalia, ya que tenía varios minutos que había salido del gimnasio.
El estudiante narró que como a las 6:00 de la mañana de ayer, uno de los secuestradores creyó que dormía y se fue a cepillar los dientes, lo que aprovechó para liberarse de las cadenas que tenía en los pies, y de las esposas y huir por la zona boscosa.
“Yo temía por mi vida, me decían que si tu papá no pagaba el dinero me iban a matar”, dijo. Rechazó que se tratara de un autosecuestro, porque no tiene necesidad porque en su casa lo complacen con todo lo que necesita.
Baldera Gómez agregó que “luego de cinco horas de correr por los montes, llegué a una finca (propiedad de Santo Santana), y vi un hombre ordeñando vacas y le dije, señor ayúdame, yo soy Eduardo Baldera Gómez, el que secuestraron en Nagua”.
Explicó que en el tiempo que estuvo en cautiverio era vigilado por dos hombres que mantuvieron encapuchada la cabeza. Uno de ellos se mantenía siempre observándolo, mientras el otro subía a la montaña a buscar información de un tercero que nunca vio.
“Ellos en la noche me dejaban las esposas flojas y las cadenas que tenía en los pies, la que logré soltar, Por eso pude escaparme”, recalcó.
Dijo que luego de pedirle auxilio al ordeñador, cuyo nombre no se obtuvo, éste llamó a otras personas, entre ellos el asimilado de la Marina de Guerra Marcos Grullón, y cuatro civiles, incluyendo una mujer, que fueron al puesto de la Policía de El Copey, y retornaron acompañados del sargento mayor Manuel Antonio Hernández y el cabo Angel Muñoz Gómez, quienes lo trasladaron a la sede de la 35 compañía, de Villa Vásquez.
El joven había sido raptado el 18 de septiembre a eso de las 8:00 de la noche por tres hombres armados con metralletas Uzis, vestidos con ropas de militares cuando fue a visitar a su novia.
La Policía acusó y sometió a la justicia a Carlos Paulino Lachapelle, Virgilio Burgos Prado, Leodimir Quezada Rojas, Elérsido Díaz Cordero, Narkelis Alvarado Bonilla, José Luis Caba Tineo (Chómpiras), y Yeufry Valentín Rosario. También se entregó Rafael Ubaldo Rodríguez Méndez, implicado en el caso.
La Policía identifica a Cecilio Díaz (Manuel), como el jefe de la banda que planificó el secuestro y lo vincula al prófugo Rafael Villas Cartagena, quien según señala en septiembre de 2007 dirigió el secuestro contra el comerciante de Santiago, Rolando González, liberado en Azua 15 días después.
Durante los días del secuestro decía a los medios de comunicación que éste sería dado por solucionado en el menor breve tiempo, pero nunca tuvieron pistas precisas del lugar donde estaba el raptado y sus plagiadores.
Afirmó que los secuestradores le daban pan, galletita, queso y salami, así como leche y agua, y que nunca fue maltratado.
La doctora Claribel Grullón Gómez, médica legista de Villa Vásquez, y la procuradora fiscal de Montecristi, Jacqueline Zapata, afirmaron que el joven Baldera estaba en perfectas condiciones físicas.
Los secuestradores pedían cinco millones de dólares para liberar al estudiante de 20 años, pero su padre Francisco Eduardo Baldera, dijo que estaba en condiciones de dar dos millones de pesos porque no contaba con más dinero.
A eso de las 12:00 del día de ayer, Baldera Gómez fue llevado a la sede de las trigésimo quinta compañía de la Policía, y a las 2:00 de la tarde llegó el jefe de la Policía, mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín, y otros oficiales en tres helicópteros a Villa Vásquez donde descendieron en el play de béisbol Antulio Martínez.
La comandancia de la Policía en Villa Vásquez debió ser reforzada por agentes de dotaciones de otros pueblos, por la muchedumbre que se congregó para tratar de ver al secuestrado y enterarse
El jefe de la Policía y demás oficiales volaron a eso de las 3:15 de la tarde con el secuestrado con destino a Nagua, donde lo entregaron a sus padres, Francisco Eduardo Baldera y la señora Hilda Gómez.
Una muchedumbre esperó en el play de la playa de Nagua los helicópteros donde trasladaron a Baldera Gómez, quien era vigilado por un contingente policial y por miembros de la Unidad Anti Secuestro.
En rueda de prensa en Nagua, el jefe de la Policía exhortó a Cecilio Díaz (Manuel), a quien señala como el cabecilla del grupo que dirigió el secuestro de Baldera Gómez, entregarse junto a los demás que integran su banda.
La población de Nagua se tiró a las calles y se aglomeraron frente a la vivienda de los Baldera Gómez, situada en el sector Luis Yangüela, donde se escuchaba música de todo género.
Muchos ingresaron al hogar a abrazar a Eduardito, y a darle ánimo a sus padres Hilda y Francisco Eduardo, cuya salud se ha bía deteriorado en los días del secuestro de su hijo.
Durante los días del plagio de su vástago, los esposos Baldera Gómez no cesaban en pedir a los secuestradores que lo liberaran sano y salvo.
El viernes, la señora Gómez pidió a los secuestradores llamarlos y hablar con ella de dinero para que dejaran libre a su hijo Eduardo Antonio.
Narra viacrucis
Baldera Gómez, entrevistado en la 35 compañía de la Policía, donde fue llevado, dijo que sus raptores lo tenían oculto en una choza de yagua en la montaña de Sancié, paraje localizado próximo a la playa de Estero Balsa y Santa Cruz, de Guayubín.
Estas comunidades están distantes a unos cinco kilómetros del Océano Atlántico y a 20 de la carretera Duarte que conduce a Montecristi.
Al ser trasladado a la Policía de Villa Vásquez, Baldera Gómez llevaba puesta una camisa crema mangas largas, pantalón jean azul y tenis.
El 18 de septiembre cuando fue raptado vestía camiseta blanca y pantalón deportivo negro, y una sandalia, ya que tenía varios minutos que había salido del gimnasio.
El estudiante narró que como a las 6:00 de la mañana de ayer, uno de los secuestradores creyó que dormía y se fue a cepillar los dientes, lo que aprovechó para liberarse de las cadenas que tenía en los pies, y de las esposas y huir por la zona boscosa.
“Yo temía por mi vida, me decían que si tu papá no pagaba el dinero me iban a matar”, dijo. Rechazó que se tratara de un autosecuestro, porque no tiene necesidad porque en su casa lo complacen con todo lo que necesita.
Baldera Gómez agregó que “luego de cinco horas de correr por los montes, llegué a una finca (propiedad de Santo Santana), y vi un hombre ordeñando vacas y le dije, señor ayúdame, yo soy Eduardo Baldera Gómez, el que secuestraron en Nagua”.
Explicó que en el tiempo que estuvo en cautiverio era vigilado por dos hombres que mantuvieron encapuchada la cabeza. Uno de ellos se mantenía siempre observándolo, mientras el otro subía a la montaña a buscar información de un tercero que nunca vio.
“Ellos en la noche me dejaban las esposas flojas y las cadenas que tenía en los pies, la que logré soltar, Por eso pude escaparme”, recalcó.
Dijo que luego de pedirle auxilio al ordeñador, cuyo nombre no se obtuvo, éste llamó a otras personas, entre ellos el asimilado de la Marina de Guerra Marcos Grullón, y cuatro civiles, incluyendo una mujer, que fueron al puesto de la Policía de El Copey, y retornaron acompañados del sargento mayor Manuel Antonio Hernández y el cabo Angel Muñoz Gómez, quienes lo trasladaron a la sede de la 35 compañía, de Villa Vásquez.
El joven había sido raptado el 18 de septiembre a eso de las 8:00 de la noche por tres hombres armados con metralletas Uzis, vestidos con ropas de militares cuando fue a visitar a su novia.
La Policía acusó y sometió a la justicia a Carlos Paulino Lachapelle, Virgilio Burgos Prado, Leodimir Quezada Rojas, Elérsido Díaz Cordero, Narkelis Alvarado Bonilla, José Luis Caba Tineo (Chómpiras), y Yeufry Valentín Rosario. También se entregó Rafael Ubaldo Rodríguez Méndez, implicado en el caso.
La Policía identifica a Cecilio Díaz (Manuel), como el jefe de la banda que planificó el secuestro y lo vincula al prófugo Rafael Villas Cartagena, quien según señala en septiembre de 2007 dirigió el secuestro contra el comerciante de Santiago, Rolando González, liberado en Azua 15 días después.
Durante los días del secuestro decía a los medios de comunicación que éste sería dado por solucionado en el menor breve tiempo, pero nunca tuvieron pistas precisas del lugar donde estaba el raptado y sus plagiadores.
APARECE SECUESTRADO EDUARDITO BELDERA
Nagua- Una multitud esperaba en el "Play de la Playa", en Nagua, su ciudad natal al joven de 20 años Eduardo Antonio Baldera quien arribó a dicha localidad en un helicóptero junto al Jefe de la Policía Nacional alrededor de las 4:00 de la tarde de este sábado.El joven habló para la prensa y dijo que no sabía que Nagua lo quería tanto. Baldera fue introducido en un vehículo rumbo a su residencia.
Los padres del joven Francisco Eduardo Baldera e Hilda Gómez visiblemente emocionados, con lágrimas en los ojos, al recibir a su hijo sano y salvo dieron gracias a Dios, a la comunidad de Nagua por el apoyo brindado y al Jefe de la Policía por haber hecho su trabajo.
El joven, por el cual pedían un rescate de 5 millones de dólares, dijo que en ningún momento pudo identificar el lugar donde lo mantuvieron cautivo durante más de dos semanas, y explicó que sus captores lo amenazaban con matarlo si sus padres no pagaban la suma solicitada.
Baldera, dijo que fue raptado de la casa de su novia por tres hombres que vestía
n ropas militares, quienes lo introdujeron en una camioneta con rumbo desconocido.
Expresó que se encontraba en una choza que se construyó para albergarlo. Permaneció en un área boscosa entre los parajes Salsipié y Estero Alfa del distrito municipal del Copey, en el municipio de Guayubín, Montecristi.
El joven dijo que logró escapar cuando uno de sus dos secuestradores, quienes siempre estaban encapuchados, se estaba cepillando y tenía las esposas flojas.
Explicó que duró 5 horas caminando llegando a una finca siendo auxiliado por un hombre que ordeñaba una vaca poniéndole en contacto con la policía de Copey, siendo trasladado a la 35 compañía de la Policía en el municipio Villa Vásquez, Montecristi.
Agregó que cuando escapó sólo vestía ropa interior y tenía los pies encadenados de forma separada. Dijo el ordeñador lo vistió y lo trasladó al destacamento.
Narró que durante los días de cautiverio forzoso le dieron a comer pan, salami, galletitas y leche.
Recuerda que con frecuencia los secuestradores eran flexibles con él, ya que les acomodaban las esposas.
Al momento Baldera fue entregado en el destacamento de Villa Vásquez, fue examinado por un médico quien dijo que el joven estaba en buen estado de salud.
Sin embargo, determinó que tenía rasguños en las piernas y una lesión menor en el pie derecho, debido a que estuvo encadenado.
Por otra parte, este sábado fue arrestado un hombre identificado como William Batista, de 57 años, quien confesó haber participado en el secuestro de Baldera Gómez. El hombre fue apresado durante un operativo de chequeo.
En rueda de prensa en Nagua, el jefe de la Policía exhortó a Cecilio Díaz (Manuel
), supuesto cabecilla del grupo que dirigió el secuestro a entregarse junto a los demás que integrantes de la organización criminal.
Al conocerse de su hallazgo, comunitarios se congregaron en el cuartel donde el jefe de la Policía donde habló por casi media hora.
A la zona fueron enviados unidades de los Swat de la Policía de Santiago, Navarrete, Villa Vásquez, Montecristi y Guayubín.
Se dice que los raptores soltaron a Baldera Gómez tras el, pago de una suma millonaria que se acercaría a los 15 millones de pesos.
Organizaciones comunitarias de Nagua han convocado a una caminata en acción de gracias que partirá desde el parque central a las 4:00 de la tarde.
A las 12:00 del medio día el joven fue llevado a la sede de la Trigésimo quinta compañía de la Policía, de Villa Vásquez, donde se reunió con el jefe de la Policía mayor genera
l Rafael Guillermo Guzmán Fermín, quien arribó al destacamento a las 2:00 de la tarde.
La comandancia de la Policía en Villa Vásquez debió ser reforzada por agentes de dotaciones de otros pueblos, por la muchedumbre que se presentó para tratar de ver al secuestrado.
Al destacamento que está en la misma entrada de la ciudad en la autopista Juan Pablo Duarte, trayecto a Montecristi, han acudido cientos de curiosos a observar sus condiciones físicas.
El jefe de la Policía, mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín, había anunciado que los organismos de seguridad estaban tras la pista de los captores y tienen detenidos a una cantidad indeterminada de personas, supuestos miembros de la red que cometió el hecho.
En un inicio Guzmán Fermín y los demás agentes policiales mantuvieron bien protegido a Baldera y no le permitían hablar con nadie.
Se trató de mantenerlo en secreto para arrancarle algunas confesiones sobre quiénes fueron los secuestradores.
De igual manera una batería de periodistas de radio, periódicos, televisión, de Internet, se encontraban frente al cuartel policial de Villa Vásquez.
Decenas de curiosos que se hallaban en las cercanías del cuartel policial de la 35 compañía en este municipio de la agreste Línea Noroeste dudaron que Baldera hubiera podido escapar.
Algunos consideran que Baldera debía decir la verdad a los investigadores y a los medios de comunicación para que se desmantele la banda que comete estos tipos de hechos.
Juan Antonio Rodríguez, un dirigente comunitario que se hallaba en la terminal de autobuses de Caribe Tours, opina que este joven debía decir que “a él lo dejaron libre pero que se abstenga de decir nombres de algunos de los autores o mencionar familiares”.
“Eso de que él se escapó no lo cree nadie”, porque debió tener antes otras oportunidades y no lo hizo.
Rodríguez entiende que al parecer los autores del rapto no tenían escapatoria y decidieron dejarlo libre, pero con la salvedad de que mantenga en el anonimato los nombres de quienes lo secuestraron.
La población dejó sus viviendas y quehaceres para trasladarse al cuartel policial de la 35 compañía a fin de observar las escenas.
El área del destacamento policial en la misma autopista Juan Pablo Duarte en la entrada de la ciudad estuvo repleta de agentes policiales.
Los interrogatorios a Baldera estuvieron encabezados por el jefe de la Policía, mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín.
El joven, por el cual pedían un rescate de 5 millones de dólares, dijo que en ningún momento pudo identificar el lugar donde lo mantuvieron cautivo durante más de dos semanas, y explicó que sus captores lo amenazaban con matarlo si sus padres no pagaban la suma solicitada.
Baldera, dijo que fue raptado de la casa de su novia por tres hombres que vestía
n ropas militares, quienes lo introdujeron en una camioneta con rumbo desconocido.Expresó que se encontraba en una choza que se construyó para albergarlo. Permaneció en un área boscosa entre los parajes Salsipié y Estero Alfa del distrito municipal del Copey, en el municipio de Guayubín, Montecristi.
El joven dijo que logró escapar cuando uno de sus dos secuestradores, quienes siempre estaban encapuchados, se estaba cepillando y tenía las esposas flojas.
Explicó que duró 5 horas caminando llegando a una finca siendo auxiliado por un hombre que ordeñaba una vaca poniéndole en contacto con la policía de Copey, siendo trasladado a la 35 compañía de la Policía en el municipio Villa Vásquez, Montecristi.
Agregó que cuando escapó sólo vestía ropa interior y tenía los pies encadenados de forma separada. Dijo el ordeñador lo vistió y lo trasladó al destacamento.
Narró que durante los días de cautiverio forzoso le dieron a comer pan, salami, galletitas y leche.
Recuerda que con frecuencia los secuestradores eran flexibles con él, ya que les acomodaban las esposas.
Al momento Baldera fue entregado en el destacamento de Villa Vásquez, fue examinado por un médico quien dijo que el joven estaba en buen estado de salud.
Sin embargo, determinó que tenía rasguños en las piernas y una lesión menor en el pie derecho, debido a que estuvo encadenado.
Por otra parte, este sábado fue arrestado un hombre identificado como William Batista, de 57 años, quien confesó haber participado en el secuestro de Baldera Gómez. El hombre fue apresado durante un operativo de chequeo.
En rueda de prensa en Nagua, el jefe de la Policía exhortó a Cecilio Díaz (Manuel
), supuesto cabecilla del grupo que dirigió el secuestro a entregarse junto a los demás que integrantes de la organización criminal.Al conocerse de su hallazgo, comunitarios se congregaron en el cuartel donde el jefe de la Policía donde habló por casi media hora.
A la zona fueron enviados unidades de los Swat de la Policía de Santiago, Navarrete, Villa Vásquez, Montecristi y Guayubín.
Se dice que los raptores soltaron a Baldera Gómez tras el, pago de una suma millonaria que se acercaría a los 15 millones de pesos.
Organizaciones comunitarias de Nagua han convocado a una caminata en acción de gracias que partirá desde el parque central a las 4:00 de la tarde.
A las 12:00 del medio día el joven fue llevado a la sede de la Trigésimo quinta compañía de la Policía, de Villa Vásquez, donde se reunió con el jefe de la Policía mayor genera
l Rafael Guillermo Guzmán Fermín, quien arribó al destacamento a las 2:00 de la tarde.La comandancia de la Policía en Villa Vásquez debió ser reforzada por agentes de dotaciones de otros pueblos, por la muchedumbre que se presentó para tratar de ver al secuestrado.
Al destacamento que está en la misma entrada de la ciudad en la autopista Juan Pablo Duarte, trayecto a Montecristi, han acudido cientos de curiosos a observar sus condiciones físicas.
El jefe de la Policía, mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín, había anunciado que los organismos de seguridad estaban tras la pista de los captores y tienen detenidos a una cantidad indeterminada de personas, supuestos miembros de la red que cometió el hecho.
En un inicio Guzmán Fermín y los demás agentes policiales mantuvieron bien protegido a Baldera y no le permitían hablar con nadie.
Se trató de mantenerlo en secreto para arrancarle algunas confesiones sobre quiénes fueron los secuestradores.
De igual manera una batería de periodistas de radio, periódicos, televisión, de Internet, se encontraban frente al cuartel policial de Villa Vásquez.
REACCIONES
Las primeras versiones en torno al hallazgo en Montecristi, del joven Eduardo Antonio Baldera, de que se habría escapado de sus captores han sido puestas en tela de juicio.Decenas de curiosos que se hallaban en las cercanías del cuartel policial de la 35 compañía en este municipio de la agreste Línea Noroeste dudaron que Baldera hubiera podido escapar.
Algunos consideran que Baldera debía decir la verdad a los investigadores y a los medios de comunicación para que se desmantele la banda que comete estos tipos de hechos.
Juan Antonio Rodríguez, un dirigente comunitario que se hallaba en la terminal de autobuses de Caribe Tours, opina que este joven debía decir que “a él lo dejaron libre pero que se abstenga de decir nombres de algunos de los autores o mencionar familiares”.
“Eso de que él se escapó no lo cree nadie”, porque debió tener antes otras oportunidades y no lo hizo.
Rodríguez entiende que al parecer los autores del rapto no tenían escapatoria y decidieron dejarlo libre, pero con la salvedad de que mantenga en el anonimato los nombres de quienes lo secuestraron.
La población dejó sus viviendas y quehaceres para trasladarse al cuartel policial de la 35 compañía a fin de observar las escenas.
El área del destacamento policial en la misma autopista Juan Pablo Duarte en la entrada de la ciudad estuvo repleta de agentes policiales.
Los interrogatorios a Baldera estuvieron encabezados por el jefe de la Policía, mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín.
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